Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

Cuerpo en movimiento, mente en crecimiento: La clave de la psicomotricidad

El pasado 6 de abril se celebramos el día mundial de la actividad física, y es la oportunidad perfecta para recordar que, en la infancia, el movimiento no es solo ejercicio: es la base del aprendizaje.

Para que un niño pueda tomar un lápiz y escribir, primero debió haber gateado, saltado y trepado.
El desarrollo motor grueso es el cimiento sobre el cual se construyen habilidades más complejas como la lectura y la atención.

¿Por qué es tan importante moverse?
Cuando un niño juega de forma activa, está enviando señales cruciales a su cerebro sobre dónde está su cuerpo en el espacio (propiocepción) y cómo mantener el equilibrio (sistema vestibular).
Un sistema motor organizado permite un sistema cognitivo más atento. Si el cuerpo está inquieto o descoordinado, el cerebro gastará demasiada energía en «sostenerse», dejando poco espacio para el aprendizaje escolar.

Tres beneficios del juego activo:

  1. Mejora la planificación motora: Ayuda a organizar secuencias de acciones.
  2. Regulación emocional: El movimiento ayuda a liberar tensiones y regular el nivel de alerta.
  3. Habilidades sociales: Los juegos grupales fomentan el respeto de turnos y la cooperación.

Integración en la vida diaria
No necesitas inscribir a tu hijo en un gimnasio; la naturaleza ofrece un escenario ideal.
Salir a recolectar hojas secas, practicar algún deporte en la plaza o jugar a la «pinta» son terapias naturales.

En Centro Timón, nuestros terapeutas ocupacionales utilizan el juego motriz como una herramienta poderosa para desbloquear el potencial de cada niño, transformando el movimiento en un puente hacia la autonomía.

Agendamiento online

Estamos disponibles para atenderte

Agendamiento online

Estamos disponibles para atenderte