Para muchos padres, la hora de almuerzo se convierte en una batalla.
"Es mañoso", "es caprichoso con la comida" o "solo quiere comer papas fritas" son frases que escuchamos a diario.
Pero, ¿y si te dijéramos que el rechazo a ciertos alimentos puede no tener nada que ver con la voluntad de tu hijo?
Más que solo sabor
Comer…
